SANPEDROCRISOLEANDO ETAPA 8

ETAPA 8: CASABERMEJA – MÁLAGA. 3 DE ABRIL. (ROSA)

Empezaba una nueva etapa y D. Pedrito pensó que Rosa se había aficionado al turismo necrológico, que consiste en visitar los cementerios de todo el mundo, cuando vio que se dirigían al camposanto de Casabermeja, pero Rosa le explicó que no podían marchar de esta localidad malagueña sin visitar uno de los cementerios más bonitos y famosos de España, que está considerado Monumento Nacional y Bien de Interés  Cultural. El cementerio de San Sebastián, que así se llama, comenzó a construirse en el Siglo XVIII y su extraña construcción le llevó a D. Pedrito a pensar que los fallecidos eran enterrados de pie en este pueblo, pero nada más lejos de la realidad, le aclaró su compañera de viaje.

Hicieron un breve descanso a las puertas de la ermita de la Virgen del Carmen de Casabermeja y se adentraron en los Montes de Málaga. Este paraje natural se terminó de construir en la década de 1950 con el fin de evitar inundaciones en la ciudad de Málaga, ya que entre los Montes de Málaga fluye el río Guadalmedina que a lo largo de los siglos se solía desbordar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

D. Pedrito estaba encantado, no paraba de contarle historias del colegio a nuestra querida Rosa, que casi sin aliento por las empinadas cuestas, escuchaba atentamente cuánto habían crecido los alumnos y alumnas que ella tuvo con solo 4 añitos y que este año cursaban sexto de primaria.

Nuestros intrépidos senderistas decidieron hacer un breve descanso en la Fuente de la Reina, que es uno de los puntos más altos de los Montes de Málaga. Cuenta la leyenda, que su denominación se debe a que la reina Isabel la Católica bebió de sus aguas cuando vino a Málaga en 1.482, al ser requerida por el rey Fernando para aseverar su decisión de tomar Málaga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sorprendido se quedó nuestra mascota al descubrir en plena naturaleza multitud de placas solares fotovoltaicas, que como bien sabéis, su función es transformar la energía solar en energía eléctrica.

Rosa pidió a D. Pedrito que cerrara sus ojos y al contar hasta tres le sorprendió con unas vistas impresionantes desde donde se podía divisar la ciudad de Málaga entera. ¡Espectaculares!

Por fin llegaron a Málaga y se dirigieron al lugar desde donde se pueden ver las mejores vistas de toda la ciudad, el Mirador de Gibralfaro.

Qué ganas le entraron a D. Pedrito de darse un bañito en la playa de la Malagueta, una playa urbana que se encuentra a 10 minutos del centro de Málaga. La próxima vez no olvidaría echar en su equipaje una máquina de envasado al vacío para poder sumergirse en sus fresquitas aguas.

 

 

Y llegó el momento de la despedida, allí estaba Daniel el próximo compañero de viaje de D. Pedrito que pacientemente esperaba en el Museo Pompidou de Málaga, donde se realizan importantes exposiciones de arte moderno y contemporáneo.

¡Adiós Rosa, mil gracias por esta entrañable jornada y este bonito reencuentro!¡Te queremos!

 

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